Pueblos Blancos

El Barroco hace referencia a la etapa cultural, artística y arquitectónica predominante entre los siglos XVII y XVIII. En Andalucía, el barroco destaca por la continuidad en los planos, los edificios siguen los modelos basados en la tradición. Sin embargo, este estilo sí aporta novedades en cuanto a la exuberancia y la decoración de fachadas e interiores. 

La abundancia de construcciones en la comarca de la Sierra de Cádiz, entre los que se encuentran incluidos los Pueblos Blancos, hace de gran valor e interés presentar una Ruta Arquitectónica-Monumental Barroca. Este recorrido a través de diferentes localidades pretende acercar a los visitantes hasta aquellos edificios emblemáticos dónde este estilo arquitectónico es el protagonista indiscutible.

Debido a la cantidad de municipios en los que encontramos la presencia barroca, dividiremos la Ruta entre las localidades al norte y al sur de la Sierra, teniendo como punto de partida la villa de Arcos de la Frontera.

Así pues, la Ruta Barroca Norte comenzaría desde Arcos e incluiría Espera, Bornos, Villamartín, Puerto Serrano, Olvera, Torre-Alháquime y Alcalá del Valle.

Por otro lado, si tomamos la Ruta Barroca Sur, empezaremos también desde Arcos y visitaremos Algar, Benaocaz, Ubrique, Villaluenga y Zahara de la Sierra.

Tomemos la ruta hacia un lado o hacia el otro, comenzamos el trayecto desde Arcos de la Frontera, un pequeño municipio rodeado por el río Guadalete y situado al inicio de la Sierra gaditana. Arcos posee un significativo patrimonio de carácter barroco, aunque debido a la convivencia de diferentes etapas, algunos edificios son fruto de la fusión de varios estilos arquitectónicos. 

118 km
2h y 21 min
111 km
2h y 17 min

Ruta Barroca Norte

Ruta Barroca Sur

Ruta Arquitectónica-Monumental Barroca Norte

Arcos de la Frontera

La Basílica Menor de Santa María, en Arcos de la Frontera, es un claro ejemplo de esta unión de tendencias artísticas. El templo, catalogado como el más antiguo de la localidad, sienta sus bases sobre una antigua mezquita y al ser edificado durante cinco siglos (XIV-XVIII), presenta rasgos góticos, platerescos y barrocos. 

Este hecho también se manifiesta en la Iglesia de San Francisco, construida gracias a Beatriz Pacheco, duquesa de Arcos. Tras sufrir las desamortizaciones de Mendizábal, el convento anexo desapareció, pero la iglesia ha perdurado hasta la actualidad. A la nave central se anexan tres capillas, de estilos gótico, barroco y flamígero.

El Convento-Hospital de San Juan de Dios fue construido en el siglo XVI y, en su origen, sirvió como clínica a la que se le anexó una ermita. En su interior podemos observar elementos de diferentes estilos, como la escalera barroca que hay en el patio de columnas, un retablo mayor barroco o una imagen del Cristo de la Vera-Cruz de estilo gótico.

La Iglesia de San Pedro es otro edificio religioso en Arcos que podemos visitar. Construida en el siglo XVI, esta iglesia tiene sus bases en una antigua fortaleza hispanomusulmana. Se compone de una nave dividida en tres espacios a las que se le añaden seis capillas con estilos renacentistas y barrocos. La fachada también sigue la misma línea de estilo, aunque también presenta influencias de la escuela sevillana.

El Convento de las Mercedarias es el único convento que actualmente queda en Arcos de la Frontera. El recinto se construyó en 1642 gracias a las donaciones de la mano de una de las señoras principales de la villa, Beatriz de la Calle y Natera. Destacamos de la capilla situada en su interior un retablo mayor de estilo barroco con una imagen de Nuestra Señora de la Merced y San José.

Espera

A partir de aquí podremos seguir por los Pueblos Blancos del norte o del sur para completar nuestra ruta barroca. Si elegimos continuar por el trayecto septentrional nuestra siguiente parada será Espera, a menos de 20 km de nuestro punto de partida. Esta localidad, se encuentra en la falda del Cerro de Fatetar y en las proximidades de la Sierra de Cádiz. En Espera podemos visitar la Ermita de Santiago, situada en el Castillo de Fatetar y conservada de forma completa. Esta capilla construida en el siglo XV presenta evidentes características barrocas en su portada como el predominio del vano.

En Espera también nos acercaremos hasta la Iglesia Parroquial de Santa María de Gracia, un templo renacentista que comenzó a construirse en el siglo XVI, aunque las obras no culminaron hasta el XVIII por los daños causados en los terremotos de 1636 y 1755. Presenta una planta de cruz griega y tanto su portada como su retablo mayor ya pertenecen al estilo barroco. 

Bornos

Nuestra tercera parada en la ruta norte del barroco es Bornos, que se encuentra a tan solo 15 minutos de Espera. En esta pequeña villa encontramos ejemplos de arquitectura barroca como la Iglesia Parroquial de Santo Domingo de Guzmán. La fecha de construcción del templo se desconoce, aunque se estima que fue entre finales del siglo XV y principios del XVI. Destacamos el retablo que se encuentra en el Altar Mayor, de estilo barroco y compuesto por tres calles separadas por columnas salomónicas y con cavidades. 

A escasos metros de esta basílica encontramos la Iglesia de la Resurrección, que originalmente fue una casa-hospital construida en el siglo XVI por disposición de Diego Álvarez en su testamento. De este edificio sólo se conserva el templo, que alberga en su interior un majestuoso retablo barroco bañado en oro y acompañado por columnas salomónicas.

Villamartín

Continuaremos nuestra ruta durante poco más de 12 km para llegar hasta Villamartín, un pequeño pueblo situado en la parte baja de las Sierra Béticas. En este municipio podemos acercarnos hasta la Parroquia de Santa María de las Virtudes, construida poco después de la fundación de la villa. Aunque en sus inicios iba a seguir un estilo propio de templo mudéjar, finalmente se optó por un diseño renacentista. Entre las reliquias que se encuentran en su interior destacamos el ostensorio punzonado de estilo barroco.

En plena Plaza del Ayuntamiento se encuentra la Capilla de las Angustias, un templo del siglo XVII de una sola nave y de cabecera plana. La construcción destaca por su sobriedad, tanto en el exterior como en el interior, donde se encuentra un retablo mayor de trazado barroco.

Puerto Serrano

Poco más de un cuarto de hora separa Villamartín de nuestro siguiente destino, Puerto Serrano. Emplazado entre las sierras subbéticas y el río Guadalete, en esta localidad comienza la Vía Verde de la Sierra gaditana. Al oeste del municipio encontramos una antigua construcción de mediados del siglo XVIII, el Molino de Siré. El edificio fue en sus orígenes un antiguo convento Carmelita, aunque abandonaría su función religiosa para adoptar un papel industrial. Tanto su fachada como su planta son fruto de una mezcla de estilos barrocos y neoclásicos. Actualmente es considerado Bien de Interés Cultural por la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía.

En la misma calle del Molino, a escasos 25 metros, encontramos la Iglesia de Santa María Magdalena. Este templo es el único edificio religioso de la villa y de carácter humilde. Aunque presenta un estilo neoclásico, posee evidentes matices e influencias de la primera etapa de la arquitectura barroca. Cuenta con tres naves, doble fachada y una torre campanario, y en su interior resaltan los lienzos barrocos elaborados por Alonso Cano.

Olvera

Tras visitar Puerto Serrano nos dirigiremos hasta Olvera, a 40 km. En este municipio encontramos un edificio bastante peculiar y único en la comarca, la Capilla del Arte. Esta galería de arte alberga el trabajo del artista Miguel Sevillano, que además utiliza como estudio de trabajo. El monumento alberga en su interior pinturas neobarrocas.

En las proximidades de la Capilla se emplaza el Santuario de Nuestra Señora de los Remedios, un sagrario donde se venera a la patrona de Olvera. El templo, que data del siglo XVIII, es de evidente trazado barroco y limita entre la localidad y la villa de Torre-Alháquime.

Torre-Alháquime

Desde Olvera, nuestro siguiente destino será Torre-Alháquime, a poco más de 10 minutos. Situado en el corazón de la comarca serrana, en esta encantadora villa podemos visitar la Parroquia de Nuestra Señora de la Antigua, un templo de reminiscencia sevillana erigido por orden del arzobispo sevillano tras intervenir en la conquista de la localidad. Su imponente fachada de estilo barroco cuenta con un frontón partido y un óculo. Un cuerpo de tres campanas corona el edificio en su exterior mientras que su interior cuenta con un Cuadro de las Ánimas, atribuido a Murillo, y una pila bautismal, considerada una auténtica reliquia. 

Alcalá del Valle

La ruta barroca del norte finaliza en Alcalá del Valle, un pequeño municipio serrano en el que se encuentra nuestra última parada, la Iglesia de Santa María del Valle. El templo, dedicado a la patrona de la localidad, se edificó bajo las directrices arquitectónicas del barroco entre los siglos XVII y XVIII y ha sufrido diferentes modificaciones. Su interior se encuentra dividido en tres naves separadas por arcadas. En su fachada no encontramos ninguna torre, pero su diseño escalonado culmina con una espadaña de dos huecos y un reloj. 

Ruta Arquitectónica-Monumental Barroca Sur

Arcos de la Frontera

La Basílica Menor de Santa María, en Arcos de la Frontera, es un claro ejemplo de esta unión de tendencias artísticas. El templo, catalogado como el más antiguo de la localidad, sienta sus bases sobre una antigua mezquita y al ser edificado durante cinco siglos (XIV-XVIII), presenta rasgos góticos, platerescos y barrocos. 

Este hecho también se manifiesta en la Iglesia de San Francisco, construida gracias a Beatriz Pacheco, duquesa de Arcos. Tras sufrir las desamortizaciones de Mendizábal, el convento anexo desapareció, pero la iglesia ha perdurado hasta la actualidad. A la nave central se anexan tres capillas, de estilos gótico, barroco y flamígero.

El Convento-Hospital de San Juan de Dios fue construido en el siglo XVI y, en su origen, sirvió como clínica a la que se le anexó una ermita. En su interior podemos observar elementos de diferentes estilos, como la escalera barroca que hay en el patio de columnas, un retablo mayor barroco o una imagen del Cristo de la Vera-Cruz de estilo gótico.

La Iglesia de San Pedro es otro edificio religioso en Arcos que podemos visitar. Construida en el siglo XVI, esta iglesia tiene sus bases en una antigua fortaleza hispanomusulmana. Se compone de una nave dividida en tres espacios a las que se le añaden seis capillas con estilos renacentistas y barrocos. La fachada también sigue la misma línea de estilo, aunque también presenta influencias de la escuela sevillana.

El Convento de las Mercedarias es el único convento que actualmente queda en Arcos de la Frontera. El recinto se construyó en 1642 gracias a las donaciones de la mano de una de las señoras principales de la villa, Beatriz de la Calle y Natera. Destacamos de la capilla situada en su interior un retablo mayor de estilo barroco con una imagen de Nuestra Señora de la Merced y San José.

Algar

Si optamos por recorrer la ruta conformada por los Pueblos Blancos situados en la zona meridional de la comarca, nuestro próximo destino será Algar. La localidad se encuentra a poco más de 20 km desde Arcos de la Frontera y en ella podemos visitar la Iglesia Parroquial de Santa María de Guadalupe. Considerada como el monumento de carácter religioso más importante del municipio, el templo fue construido entre 1762 y 1763. Aunque ya no se conserva su retablo mayor, de estilo barroco, si podemos apreciar la tendencia de este estilo arquitectónico en su fachada. 

Benaocaz

Desde Algar pondremos rumbo hacia Benaocaz, una localidad casi en su totalidad emplazada en el Parque Natural Sierra de Grazalema, por lo que es una ocasión idónea para visitar este paraje natural de gran belleza. Una vez lleguemos a nuestro destino nos dirigiremos hasta la Plaza de las Libertades, donde encontraremos el Ayuntamiento de la villa. El consistorio, edificado durante el siglo XVIII, presenta un trazado barroco y se compone de dos plantas reflejadas en el exterior mediante dos galerías. En su exterior, el techado está compuesto por tejas árabes. 

Al sur del municipio y casi a las afueras del mismo se ubica la Fuente de Allá, un conjunto monumental formado por una fuente y un abrevadero de estilo barroco. Hasta la década de los setenta esta fuente era utilizada por los habitantes, que acudían a ella para cargar sus cántaros y poder usar ese agua en sus hogares. por lo que ha sido uno de los centros de reunión y actividad social del pueblo. La fuente fue construida durante el reinado de Carlos III a partir de sillares de piedra, cuenta con cuatro caños, una pileta y tres escalones. Actualmente, este conjunto y algunos otros de características similares situados en localidades cercanas se encuentran bajo estudio por la Junta de Andalucía para catalogarlos como puntos de interés por su profundo arraigo popular.

Ubrique

A poco más de diez minutos en coche desde Benaocaz encontramos el municipio de Ubrique, nuestra siguiente parada. El municipio, reconocido por la calidad de sus productos de marroquinería, cuenta con una serie de edificios de gran valor para nuestro recorrido. El Convento de Capuchinos fue hogar de esta orden religiosa a partir de su construcción en la segunda mitad del siglo XVII. La iglesia, el convento y la portería que componen las diligencias de este tipo de construcciones presentan las características arquitectónicas propias del barroco. El templo cuenta con una sola nave cubierta por una bóveda de cañón y una cúpula semiesférica y en su interior se encuentra un retablo mayor con una imagen de Nuestra Señora de los Remedios. 

Muy próximo al Convento de Capuchinos, en el casco histórico, se encuentra la antigua Iglesia de San Juan de Letrán. El edificio, del siglo XVII y que actualmente alberga el Centro de Interpretación de la Historia de Ubrique, sigue el estilo arquitectónico barroco que proliferó en la provincia durante ese siglo y el posterior. La fachada se divide en tres calles separadas por pilastras toscanas, de la que destaca la central por ser el triple de ancha y contar con un arco triunfal rehundido. Cabe destacar que, tras las desamortizaciones de mediados del siglo XIX, el templo se desvincularía de la iglesia y pasaría a ser propiedad de la familia Vezago. El edificio sufriría una profunda reforma a manos de sus nuevos dueños con el objetivo de convertirla en una vivienda. Los Vezago residirán en el antiguo templo hasta mediados del siglo XX, cuando se mudaron a Jerez de la Frontera y el edificio sería comprado por el Ayuntamiento de Ubrique.

Villaluenga del Rosario

Si continuamos hacia el Este durante 20 minutos llegaremos hasta Villaluenga del Rosario, el penúltimo municipio de nuestro itinerario. Esta localidad se encuentra en el corazón de la Sierra de Grazalema, a los pies del Navazo Alto y frente a la Sierra de Líbar. Es, además, el pueblo más pequeño y elevado de toda la provincia gaditana. Situada junto a la alameda del pueblo, se encuentra la Iglesia de San Miguel. El templo presenta una arquitectura barroca con tres naves a distinta altura y separadas por columnas toscanas de gran anchura. Entre los elementos que componen el santuario destacamos las cúpulas barrocas de la Capilla del Bautismo y de una de las capillas laterales, donde se encuentra la Pila Bautismal.

Zahara de la Sierra

El broche final a este recorrido arquitectónico por los pueblos del sur lo pondrá Zahara de la Sierra, emplazado en el epicentro de la Sierra de Grazalema y en la falda de la Sierra del Jaral. En pleno casco urbano se encuentra la Iglesia de Santa María de la Mesa, un templo que data del siglo XVII construido bajo los cimientos de la antigua Ermita de San Francisco. Presenta una portada barroca de mármol rosa y cuenta con tres naves, siendo la central más alta y ancha que las laterales. En el interior, destaca el Retablo Mayor, también del mismo estilo artístico.

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